2006-08-08

Segunda Parte

Ascensión: ¿Cómo hacerlo?
La primera parte se dedicó a lo que necesitan saber para prepararse para la ascensión. Hemos visto como la especie humana tomó esa monumental decisión de imponerse el velo de la amnesia al nacer, de manera tal que ustedes comiencen cada encarnación sin saber quiénes son en verdad. Desde que la humanidad tomó esa decisión, toda la especie ha utilizado una enorme cantidad de energía para lograr resolver la adivinanza, metidos en los cuerpos físicos y detrás del velo. La humanidad ha postulado que el ESPÍRITU está afuera de sí misma y denominó Dios a eso. O, al percibir la inmensidad del ESPÍRITU, postuló a un panteón completo de dioses que debían ser alabados. El hombre ha asesinado al hombre por los desacuerdos relacionados con los conceptos que ambos se inventaron. Pero en medio de este glorioso experimento, la Fuente, ustedes en el sentido más amplio, ha aprendido más acerca de sí misma.
  
Pero el experimento ha llegado a su fin. Llegó el momento de empacar las carpas y continuar el camino. ¡Eso es la ascensión! La tarea más apremiante ahora consiste en que todas las proyecciones del yo-ego elijan conscientemente incorporar al ESPÍRITU. Eso quiere decir, alinear los tres cuerpos de energía de más baja vibración, con la energía del ESPÍRITU, y permitirle al ESPÍRITU que fluya con plena libertad a través de ellos, conscientemente. Ustedes, como ESPÍRITU, siempre han trabajado consigo mismos a través del ego; pero el ego ha estado demasiado preocupado para siquiera darse cuenta.
Estamos hablando aquí de un conocimiento profundo respecto a que ustedes son primordialmente ESPÍRITU, por naturaleza, en vez de cuerpos con sentimientos; que son ustedes quienes crean su realidad a través de sus propios pensamientos; que cada cosa que ven a su alrededor, no es más que energía que ha sido "capturada" para darles la impresión de solidez.
Estamos hablando acerca de un estado de alerta plena, consciente, del ESPÍRITU, de manera tal que cuando miren a alguien más, sepan, sin lugar a la menor duda, que tanto ustedes como ellos son ESPÍRITU, hechos de la misma "cosa" que está hecha la Fuente. Estamos hablando acerca de niveles de conocimiento y de un amor incondicional desconocidos en este planeta durante cientos de miles de años; estamos hablando de la habilidad para crear conscientemente cualquier objeto o circunstancia que deseen; y de la clase de amor incondicional que semejante poder requiere.
En la segunda parte veremos lo que requieren para que esto suceda. Lo irónico acerca de la ascensión es que debe empezar por el descenso: por el descenso del ESPÍRITU a los campos físico, emocional y mental. Ustedes, como ESPÍRITU, son responsables de este proceso. Veremos lo que podrán hacer para que sus personalidades no obstruyan el camino. Deben estar conscientemente al tanto de lo que está pasando y desear que ello pase, por supuesto. Pero una vez que ustedes hayan construido, a nivel del ego, la mitad del puente, el ESPÍRITU construirá la otra mitad y se encontrarán en el medio. El papel consciente de ustedes es limpiar sus campos de vibración más lenta, alinearlos, y prepararlos para manejar el masivo influjo de energía de Luz de alta frecuencia. El papel del ESPÍRITU es inundar estos campos con la energía que les es propia a ustedes y completar su alineación. Cada cosa es ESPÍRITU, por supuesto. Se trata sencillamente de cuánta distorsión queda en sus yo-egos cuando ellos expresan al ESPÍRITU.
Les ofrezco pasos y guías para este proceso. Sin embargo, les pido que sean conscientes de que el proceso es diferente para cada persona y, por ende, las guías sólo pueden ser muy genéricas. Afortunadamente a medida que los canales entre el yo-ego y el yo-espíritu se abran cada vez más, y más, el ESPÍRITU asumirá el papel de guía que ya ha desempeñado muchas veces antes. Esta guía personal es mucho más valiosa que cualquier cosa que ustedes pudieran recibir de mí o de cualquier otra autoridad externa. La clave se denomina confianza. La naturaleza humana ha estado acostumbrada a ponerle más atención a lo que proviene del exterior. Aprender a confiar en el ESPÍRITU, en vez de en las autoridades externas, es la parte principal de este proceso.
¿Se acuerdan de la gelatina en el espacio de la cual hablamos antes, de lo que le pasaba a la amarilla cuando una onda estacionaria le era aplicada a la roja y cómo gradualmente empezaría a construir exactamente la misma onda estacionaria? ¿Y cómo, si la amarilla estuviera en el interior de la roja, la amarilla vibraría, a la vez, con la roja? Por ser ustedes algo físico en el plano físico, ustedes están rodeados completamente del campo del planeta. Sus campos no sólo actúan entre sí con los campos de las demás personas, captando sus energías y conformando sus propias ondas estacionarias, sino que están inmersos completamente en un campo del tamaño de un planeta. En cierta manera sus campos están predispuestos a la energía de otros campos y a los campos planetarios de la realidad del consenso; así pues que las ondas estacionarias resonantes son inevitables. Y algunas de ellas no tienen nada de placentero.
Por lo tanto, se necesita que sucedan dos cosas: 1) que ustedes reduzcan esa predisposición a cualquier onda estacionaria que no deseen, y 2) que aumenten su predisposición ante aquellas que sí desean. Analicemos ambos temas. Primero, examinemos las maneras para desconectarse de la energía que no funciona en otras personas o de la realidad del consenso mediante la remoción de cualquier energía propia que ya no les funcione y mediante la elevación de la frecuencia más baja que contengan sus campos hasta llegar a una frecuencia que esté por encima del nivel en la cual podría presentarse esa resonancia indeseable. Segundo, examinemos de qué manera se puede entrar en resonancia con esa energía que ustedes desean en sus campos, con la energía del ESPÍRITU.
Recuerden lo que ustedes, como ESPÍRITU, desean, por encima de todo: que ustedes, como ego, asciendan. Bajo esta óptica, para el ego, la ascensión involucra el volverse a definir a sí mismo como ESPÍRITU. En otras palabras, esto quiere decir verse, sentir, pensar y ser tal y como es el ESPÍRITU. El ego no tiene que cambiar lo que él es, sino solamente lo que él cree ser. Siempre ha sido ESPÍRITU, pero no tenía ni idea de ello. Esta carencia de saber, muy a menudo, distorsionó al ESPÍRITU, a medida que se expresaba a través del ego. Ya llegó el momento de expandir su consciencia, dejar caer los velos y los temores e incorporar al ESPÍRITU. Es la culminación de todo un ciclo de vidas: "Ustedes" son el "encuerpamiento" de sus yo-espíritus que guiará a cualquier otra encarnación que tengan a lo largo del tiempo, hacia la Luz. Hasta hace unos pocos años este proceso era extremadamente difícil. Para poder elevar sus frecuencias y moverse entre los planos se requería de dedicación y de un entrenamiento muy largo. Pero ahora los frenos han desaparecido. Por ejemplo, se creó un "ascensor" entre los sistemas de los planos. Lo concibió Sananda y lo llamamos la Banda o Frecuencia Unitaria.

Ahora, el planeta está ascendiendo, de todas maneras, y por ende, un empujón mayor está en proceso para lograr que la mayor cantidad de ustedes que sea posible, ascienda junto con el planeta. En esta parte del libro, veremos cómo hacerlo.